About Me

Cuando se habla del valor de la obra de un artista, debe entenderse que ésta, adquiere dicho valor cuando logra ser el producto de lo que el artista es, es decir, cuando éste ha logrado plasmar su esencia en su trabajo, sus experiencias, sus vivencias, todo lo aprendido a lo largo de su crecimiento tanto profesional como personal. Porque solo así, el artista logra desarrollar su propio lenguaje, a través del cual logra hacer del arte una ventana en la que puede apreciarse la vastedad del universo interno del autor y cómo éste nos refleja el universo externo, sus realidades, historias, y la forma en cómo lo percibimos desde nuestras particularidades.

En este sentido, puede observarse como Adrián Gómez, se adentra dentro de sí para descubrir su trabajo artístico, imprimiendole a éste toda su trayectoria, así como todo aquello que descubre en sus viajes, experiencias, crecimiento personal y profesional; considerándose a sí mismo como un viajero, un explorador que busca en diferentes culturas, en lo ancestral y en las civilizaciones del pasado, diferentes lenguajes que le permitan crear el suyo propio, mezclando lo ancestral con lo contemporáneo y un toque de sofisticado y elegante futurismo, lo que le aporta un aire de atemporalidad a su trabajo.

Se puede observar el crecimiento de Adrián como artista, en la medida en que se pueden relacionar sus logros profesionales con su crecimiento personal, desde el 3er LUGAR en la Ponencia: Bisagra Urbana en el Encuentro «Territorio de Pruebas». Maracaibo – Venezuela en 2009, Adrián cosecha una serie de reconocimientos que vana  la par con su evolución como ser humano, en todos los sentidos y áreas de su vida, destacando también entre sus logros, el convertirse en ganador del gran premio de la VIII bienal de artes visuales ula plena expresión con la obra: Mirinday lugar donde reposan los espíritus (1.50 metros x 2.70 metros) Mérida - Venezuela en 2012, al obtener la mención de honor por ser tutor internacional del taller proyecto helios en San Pedro de Macorís - República dominicana en 2013, así como también el ser Vicepresidente de la Coordinadora Latinoamericana de Arquitectos CLEA entre los años 2014-2015 y ganar la Bienal internacional de Arte Contemporáneo  con la obra: ARTOPOLIS /VIDEO-ART. Mérida – Venezuela en 2014.

Quién ha podido apreciar sus obras a lo largo de su trayectoria, puede observar su evolución en cuanto a la concepción de sí mismo, de su entorno y de su arte, buscando siempre nuevas maneras de expresar con su propio lenguaje su concepción única del universo y de su cosmovisión interna, es así como su trabajo es tan personal como vívido, puede ser percibido a través de la experiencia ya que Adrián crea obras que van más a lo vivencial que a lo contemplativo, cada cuadro, cada instalación, cada creación es una experiencia sensorial que invita a adentrarse en su propia realidad, tanto onírica, como figurativa, abstracta, atemporal y contemporánea, describiendo escenarios ancestrales cuya relevancia sigue teniendo vigencia en la medida en la que este artista, encuentra su relación con una nueva percepción.

En relación, con esto, puede verse en su trabajo su vocación hacia lo humano, buscando siempre un arte que funcione como un portal hacia el mundo interno de Adrián. A partir de ahí, el artista utiliza su propio lenguaje para generar imágenes cargadas de un profundo simbolismo, tanto en significantes universales como individuales, generando así un arte rico por su semántica variopinta, resultado de la particular mezcla de influencias que yace dentro del cúmulo de experiencias que ha tenido Adrián con diferentes culturas prehispánicas. Este, es aporte a la vanguardia contemporánea, es el arte como una vía para reconectar con lo más profundo del ser, y de todos los seres.

Poco a poco, y en cada propuesta artística que realiza, Adrían se va convirtiendo en un referente de innovación y vanguardia en lo que se refiere a nuevas formas de expresión artística, sin exageraciones, se pone a sí mismo en la situación de descubrir nuevas culturas, lugares, nutrirse de experiencias que lo nutran como ser humano, artista y creador de un imaginario único. Es así como se puede apreciar el valor en su trabajo, éste, ha convertido cada cuadro, cada obra de arte en un significante de su trayectoria y crecimiento como persona, profesional y artista, desarrollando un lenguaje muy particular en cada propuesta, las cuales enriquece con la reinvención de símbolos y culturas ancestrales, así como en materiales y en la manufactura de cada una de sus obras.

Curador:

J.R Fermín

© 2010 ADRIAN GÓMEZ ART