En cualquier universo, todo es posible. Y en el universo de Adrián Gómez Art. Quien apunta a las estrellas llega a ellas a través de la luz. Es así como Moisés, la nueva colección de Adrián Gómez es el hilo conductor, el carro sagrado que transporta a los seres de este imaginario tan particular y simbólico que los conecta llevándolos a su encuentro, dondequiera que estén.

En esta ocasión, nos embarcamos en Moisés, una nave interdimensional que nos lleva a través del espacio-tiempo y que en su travesía, nos permite apreciar un universo lleno de arte y luz. En este recorrido vamos al encuentro de los Kaus, y ese misterioso planeta en el que habitan, estos seres con cuerpos monolíticos y luces al principio de sus torsos, nos esperan al final de este viaje, donde la luz se fragmenta en colores y los diferentes colores se hacen una sola luz.

Como matices en una obra universal, podemos ver agujeros negros durante el recorrido, grandes esferas de color que nos observan desde el espacio, son los Cuásar, que como agujeros negros similares al ojo humano nos recuerdan que desde lo lejos, en medio de la luz y el vacío, alguien, o algo nos observa.

Paso a paso, y con cada colección, Adrián nos ha demostrado que aparte de ser un creador de conceptos, formas y visiones, también es un contador de historias. En esta oportunidad, el relato se centra en Moisés, y cómo esta nave de luz nos lleva a su encuentro con los Kaus. Es una metáfora donde si bien los Kaus se desprenden de la luz blanca fragmentada de El Diablo Blanco, ahora éste se convierte en Moisés y va al encuentro de esas partes de él que se han desprendido. Al final, esta colección nos habla del encuentro con uno mismo, de integrarse y entender que el viaje hacia nuestro interior es tan vasto y profundo como cualquier viaje que nos lleve hacia los confines del universo mismo.

Es por eso que los Cuásar, estas esferas de acero inoxidable, intervenidas con técnicas de aerografía y óleos creados por el mismo autor, tienen la capacidad de transportar cualquier lugar donde habiten, por su forma, color y diseño tan particular, siendo el resultado de una mezcla entre sobriedad y elegancia, pero manteniendo una premisa de dinamismo y vivacidad nos recuerdan a esas galaxias por las que pasa este personaje en el viaje a su encuentro.

Donde quiera que estén nos invitan a contemplarlas, y si las observamos con detenimiento y nos centramos en ese espacio profundo en medio de cada una de ellas, estaremos transportándonos a nuestro propio centro. Verlas, es casi como meditar, tienen esa capacidad dejarnos absortos y embelesados por sus colores.

Los cuadros por otra parte. En todas sus formas y dimensiones son un viaje en sí, están llenos de movimiento y un sutil cinetismo que hace que viajemos con ellos a donde nos lleve la luz, esa misma que se desprende de ellos y llega cualquier sala, haciéndolos piezas visualmente divertidas y dinámicas, en ellas vemos a Moisés, y con ellas, vamos con él en ese viaje hacia nosotros mismos.

Cada una de las piezas termina siendo el resultado de una infinidad de días y meses de trabajo para lograr con suma precisión cada línea y cada uno de los detalles que componen las piezas de esta colección. En el proceso se aplicó una técnica mixta única donde se mezcla el uso del aerógrafo con óleos para poder alcanzar ese estilo tan sobrio, interesante, minimalista y vanguardista que lleva consigo cada pieza, y que logran transmitir a cualquier espacio que vayan a habitar. Pensadas de manera arquitectónica, la estancia que reciba alguna de estas obras, se llenará de esa misma esencia tan ecléctica y original.

Todas estas obras, desde la más esférica hasta la más bidimensional, aportan luz y color a cualquier lugar, y por su atractivo visual, no dejaremos de contemplarles e ir en un viaje cada vez que los veamos. Esa nave que es Moisés en la que se ha convertido El Diablo Blanco, nos llevará como un rayo de luz de se proyecta hacia el infinito, en una travesía hacia un planeta, un lugar y tiempo determinados, o bien nos lleva a todas partes, en todos los tiempos.

Esta colección es la meditación definitiva de Adrián Gómez Art. Donde integra todo su imaginario, y donde podemos observar su propia evolución personal. Esta vez mostrándose más auténtico que nunca, regresando a su esencia, a su luz personal, al fin y al cabo, el artista termina siendo su obra y la obra termina contando la historia del artista, él y todos nosotros somos ese Diablo Blanco, también somos los Kaus, los Cuásar y somos Moisés, somos la nave que nos lleva de regreso a nuestra más profunda esencia...

La Luz.

 
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FILTROS DE REALIDAD AUMENTADA

KAUS TERRA

TOUR VIRTUAL

© 2010 ADRIAN GÓMEZ ART